domingo, 1 de febrero de 2015

CUEVA DEL MUERTO. RICLA (ZARAGOZA)



La Cueva del Muerto fue durante varios años nuestro reto de pubertad-adolescencia. Allí pusimos todo nuestro empeño en recorrer hasta el último rincón, tras haberlo conseguido en otras cuevas de acceso más sencillo de la comarca como: la Cueva de la Sima (El Marmol), Lasudor, Tío Chirras, El Árbol (Peña María) y por supuesto, la Cueva del Gato. Sin embargo, para unos chavales de trece años, la Cueva del Muerto, suponía una dificultad en su pozo de acceso. Una vertical de casi diez metros nos asustaba y de qué manera. La vieja soga que cogimos "prestada" de un remolque aparcado junto al matadero, nos sirvió de entreno preparando el ataque a esta cueva. Tras ver una variante más sencilla al vertical pozo, nos decidimos a bajar a esta cueva. Temeridades que no fueron tantas, gracias a conceptos bien claros que nos aconsejaron mi hermano y su amigo Ángel. Usábamos el casco de obra (también "prestado"), la doble iluminación con viejos carbureros y linternas de la "plaza" (rastro). Nos orientábamos como podíamos usando hilos de pescar que luego recogíamos.
Muchos son los recuerdos de esos años y esas vivencias, las revivo en cada visita a esta cueva. De ellas no puede faltar Óscar "El Mosqui", nuestro técnico en electricidad aplicada y que siempre te tendremos en el recuerdo.



Más de veinte años de estas incursiones han dado para muchas visitas, y de ellas la mayor parte de estos años han sido para mostrar la cueva a muchos amigos que han descubierto por primera vez el mundo subterráneo.



La Cueva del Muerto es una de las cueva más importantes de la provincia de Zaragoza y también la más bellamente concrecionada. La incultura de muchos de sus visitantes en los años 80, supuso un expolio y destrucción de muchas de sus formaciones más cercanas a la boca. Aun así, el hecho del acceso obligado mediante cuerdas, y la estrechez de sus tres primeros pasos conocidos como de los "Guardias Civiles" ha sido clave para que la visita a esta cueva sea siempre un placer y recreo en sus caprichosas formaciones.




 

Esta visita a la cueva ha tenido lugar este sábado 31 de enero dentro de las actividades promovidas por la  Asociación Cultural Bomberos DPZ


Experiencias nuevas para muchos en los que su ilusión y superación se ha mezclado con la incertidumbre de como afrontar las zonas más angostas 


El Paso de la Bellota visto desde ambos lados




Estos pasos siempre se alternan con grandes salas por lo que la sensación de agobio para el principiante pronto se ve recompensada.





La comunicación entre las sucesivas salas requieren de pequeñas trepadas y destrepes que obligan a la máxima atención. En las cuevas cualquier caída puede complicarse gravemente.






El ir sin prisas es clave para contemplar toda la belleza de la cueva. De otro modo, muchos de sus rincones nos pasarían desapercibidos.



Al ser un grupo tan numeroso nos dividimos en varios más pequeños que poco a poco se van entremezclando al coincidir en varios de los ramales.




Tras cuatro horas de actividad toca volver a pasar los pasos de los "Guardias Civiles" pero esta vez a todos les resultan más sencillos a pesar del cansancio acumulado.






Remontar el pozo y de nuevo a la salida, viendo esas caras de alegría por la nueva experiencia y quizás alguno con ganas de repetir en este mundo de la espeleología.



Y por último AGRADECER a todos aquellos que de forma desinteresada están logrando que la cueva recupere parte de su esplendor, llevando a cabo labores de limpieza, reconstrucción de formaciones y delimitado de los rincones más sensibles. Socios del Espeleo Club Zaragoza están realizando una labor encomiable en agotadoras sesiones en las que han tenido que portear más de 500 litros de agua para retirar las pintadas y los restos de carburo. Seguramente jamás veremos acciones como las del pasado. La mayor concienciación esperemos que haya llegado.



martes, 27 de enero de 2015

SENSACIONES TÉRMICAS CON LA BTT EN ALGAIRÉN


En la Sierra de Algairén, además de otras virtudes, tenemos la suerte de poder disfrutar de dos hechos diferenciadores. Uno de ellos es la ausencia de barro, aunque las lluvias sean constantes, y el otro, la posibilidad de protegernos del incomodo y helador Cierzo. Salvo en los collados, apenas notaremos su presencia y en días como los que estamos sufriendo en este final de enero, es algo muy a tener presente.





Ahora bien, la sensación térmica que podemos tener un día de sol a uno nublado son completamente diferentes. A igualdad de temperatura a la sombra, podremos ir en manga corta en pleno invierno o tapados hasta la última capa.


Tras una noche de heladas y madrugando poco, nos alegraremos de la baja velocidad media que tenemos en las duras subidas tanto por pista como por sendero.


Días anticiclónicos y atmósfera limpia son puro placer en la Ibérica. Las visibilidad aumentada nos da la sensación de tener el Pirineo y Guara a tiro de piedra.




La zona del término de Alpartir goza de buenos senderos y mayor soledad que los concurridos del Raso de la Cruz en Cosuenda.


                 


Esta situación tan idílica de principios de año, pasó pronto a convertirse en fuertes vientos y temperaturas desagradables, que hacen el salir de casa un reto más duro que pedalear por las empinadas rampas.


Del sol y ausencia de vientos, pasamos a la misma temperatura pero ahora con la diferencia de ser la sensación térmica, la dominante sobre el mercurio. 


Mañanas de domingo con máximas de 2ºC, cielos nublados y viento fuerte en los collados. Ingredientes de casi todo este mes de enero. 





Los espesos carrascales son el mejor refugio, y recorrer sus senderos la manera de combatir el frío.



Algairén da mucho juego y no hay excusas para salir


 Pero si montas cubiertas Schwalbe piensa que raro será que no las rajes con las afiladas cuarcitas.



    

martes, 20 de enero de 2015

¿HA PERDIDO EL NORTE LA INDUSTRIA DE LA BICI?



De todos es sabido que las revistas de deportes, da igual de ciclismo que otros, están sujetas a sus lectores y también a sus ingresos en la forma de publicidad. Pues bien, en los últimos tiempos, poderosas industrias como BOSCH, han comenzado a fabricar motores eléctricos para aplicarlos a bicicletas de montaña. Han inventado con ello, las EBIKEs. Un término que solamente hace referencia a la unión de un motor eléctrico a una bicicleta. Un vehículo ecológico interesante para moverse por la ciudad pero con ciertos matices a la hora de aplicarlo a una bici de monte. 



En otros países como Estados Unidos, se está considerando a estos vehículos como no aptos para la circulación por los senderos, al considerar su deporte como otro diferente al ciclismo practicado solamente con la fuerza humana, "deporte de sangre" como ellos denominan. 








Entonces, ¿Estamos ante un ciclomotor eléctrico? ¿Una moto eléctrica? Si es así, nuestra Ley de Montes prohibiría su circulación por los senderos de manera automática. El artículo 89 de la Ley 15/2006, de 28 de diciembre, de Montes de Aragón (vigente hasta el próximo día 26 de enero) dice lo siguiente: “Salvo por razones de gestión y vigilancia o previa autorización administrativa expresa, queda prohibida la circulación de vehículos a motor recorriendo terrenos de monte de cualquier titularidad fuera de los caminos o pistas forestales existentes.”.

 ¿Estaríamos hablando de vehículos a motor a estas EBIKEs? Ahí surge la polémica y con ello nos dirigimos a frases de artículos de revistas y foros:


"El Enduro Eléctrico se asiente en 2014 todas las marcas presentan sus novedades eléctrica desde Cube hasta Scott"

“Trepa por sitios que dando pedales son inaccesibles”

“Velocidad. A todo el mundo le gusta circular con alegría”

"Chicos..!! Ya tengo la ruta preparada para este verano!
unos treinta kilómetros mas o menos
varias subidas duras: una que solo la subo con modo turbo... otra que es toda trialera y bastante larga, pero ciclable 100%, 
la ruta se puede hacer con una sola batería, eso si, jugando con los modos y usando siempre el que necesitemos, sin pasarnos con el turbo!
salut a todos!!"

"bicicleta de montaña debe seguir siendo una actividad no motorizada. Por lo tanto, se concluye que montar las bicicletas eléctricas en los senderos naturales de la superficie no es el ciclismo de montaña. Además, afirmamos que la regulación e-bike para viajar fuera de la carretera debería entrar en las políticas de gestión de la tierra motorizados y las reglas "

Con estos argumentos, reflejados en artículos de revistas tanto en papel como digitales,  y en los diversos foros, podemos extraer nuestras propias conclusiones para determinar si una EBIKE, es el mismo deporte que el que practicamos tú o yo con nuestras bicicletas de montaña de toda la vida.









En mi opinión, el sector se ha entregado a los ingresos de esta potente industria y no a la mayor parte del sentir de los practicantes del ciclismo, que seguramente mantendrán un criterio similar al que expongo. El futuro nos dará o quitará la razón. ¿Y tú que opinas? 

sábado, 10 de enero de 2015

CUEVA DEL RECUENCO: EJULVE (TERUEL)

A finales del mes de octubre, tuvo lugar en Montalbán el IV Encuentro de Espeleólogos Aragoneses, coincidiendo con el XX Aniversario del Espeleo Club EL Farallón. Fueron dos días de jornadas de convivencia con proyecciones y visitas a cuevas de la zona. Entre ellas, tuvimos la suerte de recorrer la Cueva del Recuenco en Ejulve. Una cueva de modesto desarrollo pero rica en espeleotemas y bien conservada. Su laberíntica geología, con rampas resbaladizas y estrechos pasos, la hacen complicada para poder descubrir todas las bellas salas que posee. Nosotros sin embargo, al ir acompañados de socios del Espeleo Club El Farallón, solamente tuvimos que disfrutar y saber de antemano que íbamos a conocer hasta el último rincón de la cueva.





La cueva posee excelentes formaciones y muchas de ellas excéntricas






Los estrechos pasos para unir unos y otros ramales dificultan el conocer la cueva de forma completa en una sola incursión.










 Los destrepes por los lugares adecuados permiten olvidarse del uso de la cuerda, evitando siempre los pasos más expuestos.






Las fotografías realizadas con una vieja cámara no hacen justicia a la belleza de la cavidad




Los lugares más remotos de la cueva guardan una conservación de los espeleotemas excelente














Una cueva altamente recomendable para cuyo acceso será obligatorio estar en posesión de la tarjeta federativa y pedir antes la llave en el ayuntamiento de Ejulve.


Hallar la boca de entrada es difícil pero la reseña del  Espeleo Club Zaragoza lo hace bien fácil.

Puedes descargarla pinchando AQUI